La muñeca más esperada

Estamos viviendo épocas de saludables actitudes individuales y colectivas, de respeto y aceptación hacia todos aquellos que son distintos, aquellos que son minorías, que son más débiles, que son más vulnerables.
El combate contra el prejuicio, la discriminación y la intolerancia está en marcha.
Solidaridad, inclusión, reconocimiento, diversidad, integración, son valores que aún con dificultad, pugnan por abrirse paso en nuestros hábitos de relaciones cotidianas.

Casita de Muñecas cuenta con una corta pero riquísima historia en cuanto a la exaltación de estos valores. Nuestros “bebés” son minis o grandes, son flaquitos o regordetes, poseen sexo femenino o masculino, son rubios o castaños o morochos, son latinos, de tez negra u orientales.
Actualmente afrontamos un hermoso desafío: el diseño y confección de muñecas y muñecos con las características de bebés con Síndrome de Down. Pondremos al servicio de esta tarea nuestra habitual vocación de lograr la apariencia real con un esmeradísimo cuidado de los detalles.
Estamos infinitamente esperanzados en satisfacer la ansiedad de tantos niños con síndrome de down que desean jugar al papá o a la mamá con muñecas de sus mismas características. Y por qué no, de tantos otros nenes, que acompañados y estimulados por sus padres, quieran convivir con la diversidad.

La mejor terapia:
La esperanza de vida de las personas con síndrome de down ha aumentado muchísimo en las últimas décadas, desde los 15 a 20 años en tiempos lejanos, llegando al promedio actual de 60 años.
Ello se debe a la contundencia de las terapias que comienzan con una atención temprana; la permanencia del chico en su casa y rodeado de su familia (desterrándose de lleno la arcaica internación);  la permanente potenciación de iniciativas, evitando la sobreprotección y superando esquemas de resignación e inacción.
Un creciente compromiso de todos y cada uno de nosotros ha generado un entorno que está dotando a las personas con Síndrome de Down de la autonomía suficiente como para trabajar, vivir en pareja y desarrollar habilidades artísticas que ponen en juego toda su creatividad.

Para la atención temprana, nuestra nueva muñeca:
La estimulación precoz durante los primeros seis años de vida se ha convertido en la fase más positiva de la atención, ya que el Sistema Nervioso Central posee una alta plasticidad durante esos años. Para llevar a cabo dicha estimulación, es conveniente tener presente dos axiomas básicos en las características de los chicos con síndrome de down: tienen mucha mejor vista que oído; comprenden y aprenden mucho más de lo que después pueden expresar acerca de lo comprendido.
En Casita de Muñecas estamos seguros de poder traer al mundo “bebés con síndrome de down”  tan pero tan atractivos, como para que se conviertan en los juguetes primordiales para la mencionada estimulación precoz.
Queremos que las sonrisitas, los pucheritos, los bostecitos de nuestros bebés, conquisten y cautiven a los niños.
Apostamos a que los más atractivos de sus juegos terapéuticos sean darles de comer, llevarlos a la plaza y hamacarlos, arroparlos y hacerlos dormir.

John Langdon Down:
Fue el médico inglés que describió por primera vez, en 1866, la alteración genética que como reconocimiento a su labor, hoy se denomina Síndrome de Down.
Recién en  julio de 1958 un joven investigador francés, llamado Jérôme Lejeune descubrió que el síndrome es una alteración causada por la presencia de una copia extra del cromosoma 21.
Curiosamente, aún hoy, se desconocen las causas que provocan dicho exceso cromosómico.

Casita de Muñecas, muy pronto, incorporará los bebés con síndrome de down a su Galería. Los bautizaremos, y para siempre jugarán junto a los ya existentes Danilo, Noah, Rumbita, Tití, Miranda, Ema y Kim.